sábado, 16 de noviembre de 2013

“La investigación en la actualidad y en la física”- Conferencia Nerina Fidanza Romani.

La conferencia se llevó a cabo en el profesorado  “Escuela Normal Superior  10 Juan B. Alberdi”.
Sinceramente el titulo de la misma no me generaba muchas ganas de acudir, sin embargo al cabo de unos instantes pensé  más abiertamente, y me dije que no asistir porque el simple titulo no me convencía  sería algo así como “juzgar un libro por su portada”. Así fue como decidí asistir.

En rasgos generales la conferencia trataba de la investigación en general, y la investigación en la física. Para el desarrollo de la temática la disertante partió de interrogantes tales como ¿Para qué investigar? ¿Qué hace un científico? ¿Se hace en nuestro país?
A continuación expuso sobre las ciencias exactas  y las ciencias naturales, además explicó dos ramas importantes para las investigaciones: La físico teórica (elabora teorías y modelos) y la experimental (comprueban las teorías desarrolladas).

Luego de un tiempo de exposición, comencé a pensar si realmente algo de ello colaboraría con nuestra formación como docentes de nivel inicial más allá de la importancia que tiene construir nuestro propio conocimiento y acudir a espacios similares. Me dije que no, quizás estaba buscando algo que fundamente fuertemente mi presencia en aquel espacio.
Llego el momento que esperaba, la docente quien acompañaba a la disertante y con ayuda de esta, afirmaron la importancia de la investigación en cualquiera de los campos del conocimiento, resaltando así lo  rico e interesante que es investigar en la docencia, plantearse preguntas, problemas y realizar una investigación en torno a ello.  Por fin empezaban a hablar de la enseñanza en el nivel inicial, primaria etc.
Expusieron, aunque brevemente, la poca presencia de las ciencias en las salas. Resaltaron la  necesidad de comprender que no se necesita de un laboratorio totalmente equipado para hacer ciencias con los niños, es más quizás se podría prescindir de un laboratorio y llevar “el laboratorio” a la sala.

Relataron algunos casos, expuestos a continuación:
G, es un niño de séptimo grado que con marcadores armó una pistola con su respectivo tambor, y realizó el gatillo con una bandita elástica de manera realmente impactante. Cuentan tanto la docente como la disertante, que si bien la utilizó para asustar a niños en el baño no podían dejar de asombrarse de su construcción y de las preguntas que lograba generar. Entre ellas, ¿Cómo puedo hacer para apuntar y que la bala llegue hasta acá? (la pregunta fue formulada pensando en la realización de un tiro oblicuo).
La docente quien contaba su historia, afirmó que solía verlo por horas parado fuera del aula. Al cabo de unos años lo tuvo de alumno y comenzó a comprender, aunque no lo justificaba,  porque algunos docentes le pedían que se retirase de clase. Había temas que a G le aburrían, o que terminaba rápidamente y así  comenzaba a “molestar” al resto de sus compañeros. G, Planteaba preguntas interesantes y a veces un tanto alocadas, pero ella en vez de molestarse y tomar la decisión (considerada incorrecta) de sacarlo de clases, intentaba darle una respuesta y plantearle un interrogante mayor que pudiera llegar a interesarle, de tal modo G se empeñaba en resolverlo. G, tenía mucha curiosidad por su entorno y tenia además mucho conocimiento.
Su docente (o ex-docente) plantea la importancia de no ignorar estos casos, de seguir manteniendo viva la curiosidad de los niños y de generarla, de tener en cuenta las intervenciones de ellos, así mismo a ésta le preocupaba que la escasa paciencia de algunos docentes lejos de fomentar y mantener vivo el interés y la curiosidad de G, lleven a considerarlo “loco”. ´Pensaba además en la cantidad de G que existen y de los cuales del mismo modo podrían llegar a ser ignoradas sus importantísimas  intervenciones.

Relataron a demás el caso de un niño de 5 años. La docente quien le estaba explicando y mostrando al grupo de niños el uso de una pantalla digital, embarcó el tema diciéndoles que en su mano tenía un “lápiz mágico”  (como subestimándolos sin querer). Uno de los niños de cinco años aproximadamente, le dijo: “No, eso no es un lápiz mágico, es un lápiz que sirve para escribir en la pizarra digital” y el niño continuo explayándose un tanto más sobre estas nuevas tecnologías.
Fue allí, cuando nos explicó lo significativo que es atender a los saberes que los niños traen consigo, generar nuevos, y de lo fundamental que es brindarles diversos espacios.

Empecé a tomar noción de lo apresurada que había sido mi respuesta al decir que la conferencia no aportaría nada a mi formación.
Me interesé  por un interrogante que surgió, en la conferencia, así como al pasar: ¿Por qué hacer ciencias en el jardín? Esto me llevó a pensar en áreas cursadas durante cierto trayecto de la carrera.
¿Cuántas veces los niños nos hacen preguntas inimaginables? ¿Preguntas que quizás ni siquiera nosotros nos hicimos?
Los niños  suelen tener preguntas desafiantes,  se interesan por los "cómo ", los "cuándo", los "porqué", y se cuestionan acerca de los fenómenos que se producen a su alrededor.  
Si a todas esas preguntas que los niño suelen realizar y realizarse, se le suman docentes formados y capacitados que puedan brindar a los niños el abordaje de diversos temas mediante la formulación de sus hipótesis, que brinden la oportunidad de realizar experimentos, de brindar momentos de exploración, de fomentar e incrementar la curiosidad y los intereses  de los niños, el deseo de saber y conocer, docentes capaces de ofrecer ciencias,  contribuirían gratamente a enriquecer la construcción de la noción del mundo que los rodea.

La enseñanza de las ciencias en el nivel inicial, entendidas desde el diseño curricular como “Indagación del ambiente social y natural” aborda diferentes miradas del conocimiento del ambiente, que es el resultado de la interacción entre lo social y lo natural. Plantean V. Kauffman  y  A. Serulnicoff (2000) al respecto: “Hacer ciencias en el jardín se presenta como sinónimo de la indagación del ambiente social y natural”
El Diseño Curricular para la Educación Inicial señala en relación a ello: “El estudio del ambiente convoca diferentes disciplinas que poseen su propio objeto de conocimiento. En el nivel inicial comparten un enfoque didáctico cuyo propósito consiste en que los alumnos complejicen, enriquezcan, profundicen, y organicen sus conocimientos sobre el”
 Hacer ciencias en el jardín contribuirá entonces a la formación de niños cada vez más curiosos, observadores, niños que exploran, que buscan información, se plantean interrogantes. Niños más autónomos, capaces de exponer su punto de vista y respetar el de otros. Contribuyen además a  “formar ciudadanos críticos, respetuosos, activos y responsables, capaces de integrarse  creativamente a la sociedad de la que forman parte”.

Si bien la conferencia trataba más específicamente el tema de la física, me permitió igualmente  reparar en la importancia de las ciencias en el jardín sabiendo que en ellas se involucran diversas disciplinas y esta no es la excepción.
Con esto no intento responder por completo al interrogante ¿Por qué hacer ciencias en el jardín? , simplemente me propongo acercar al lector unos de los temas sobre los que me permitió  reflexionar la conferencia a la cual asistí, y mostrar de manera sintética lo que afirma el Diseño Curricular en base a ello, recordando así que su uso es de vital importancia en la tarea de enseñanza.

Para finalizar considero necesario marcar  un punto que se abordó en la conferencia aunque muy por encima, y tiene que ver con el lugar que debe darse el docente a decir “no sé”. No siempre se tienen todas las respuestas, podrá sí proponer buscarlo e investigar sobre ello con los niños pero nunca intentar dar una respuesta de algo que no se sabe sin antes investigar e informarse.

A continuación les dejo un enlace donde el científico  Dan Shechtman hace mención de por qué cree necesario enseñar ciencias desde el jardín de infantes:


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